Design Thinking

¿Qué es el Design Thinking?

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El Design Thinking o TD es un metología holística de generación de ideas aplicable a todas las disciplinas de trabajo donde el usuario es el centro de la estrategia. Su forma de trabajo centrado en la empatía, la colaboración y la multidisciplinariedad de su equipo promueve la acción, incentivando el tratamiento abierto de los problemas. Un modelo fruto del pensamiento creativo aplicado en ingeniería industrial, hoy en día, aplicable a startups, generación de modelos de negocio y diseño de nuevas líneas de producto u oferta de servicios.

 

¿Cómo puede ayudarte el Design Thinking?

A nivel empresarial el DT facilita la creación de nuevos productos y servicios o la reinvención de sus aplicaciones en función a las necesidades de los usuarios y sus preferencias. Para comprender lo que necesita tu público objetivo debes ponerte en su piel, conocer a fondo su día a día, pensar como ellos, sentir como ellos, relacionarte como ellos. Solo empatizando con tus clientes potenciales y prescriptores podrás dar con el quiz de la cuestión y, de este modo, poder dar una respuesta acorde al mismo, comunicándote con ellos de una manera más natural y acertada. Para conocer es necesario acceder a los datos socio demográficos que pueden arrojarte herramientas de analítica como Google Analytics, pero también, es necesaria la realización de varias entrevistas donde puedas entender mejor a tu audiencia e interactuar con ellos.

El proceso de Desing Thinking se basa en el pensamento holístico e integral de los problemas con un enfoque basado en la investigación y las emociones, su planteamiento se enfoca en 5 pasos no lineales ni consecutivos sobre los que se trabaja en todo momento hasta dar con el prototipo que mejor responde a las necesidades de los usuarios, que se adaptará y reinventará tantas veces como sea necesario durante su proceso. Así las fases del proyecto de DT son las siguientes:

 

PROCESO DE DESIGN THINKING

Definición del problema

Identificación de los sentimientos y necesidades de los usuarios

Fase de ideación o generación de propuestas (proceso divergente de generación de ideas-fase de apertura)

Descarte (convergencia de ideas-fase de cierre)

Implementación (diseño del prototipado) y testeo

 

El primer paso para abordar el problema es definirlo, un proceso que lejos de lo que pueda parecer, no es sencillo. La buena delimitación del problema es clave para su resolución, pues su elaboración debe favorecer al pensamiento creativo. El DT parte de la identificación de una necesidad como es “ofrecer al usuario agua en el desierto porque tiene sed” o “diseñar una forma para que las personas que viajan en transporte público aprovechen mejor su tiempo libre entre trayectos”, su delimitación debe abrir paso a un amplio abanico de soluciones, de forma que la propuesta genere muchas ideas disruptivas y salvajes que generemos en equipo pensando con ‘ojos de niño’. Compartir es una buena opción para enriquecer el procedimiento, pues las soluciones pueden venir de otros campos de estudios, de otra línea de tu negocio, de un libro que se ha leído un familiar, entre otros.

Como ves, el reto debe ser motivador para promover la generación de ideas,  si bien, el alcance del proyecto y su dimensión deberán ser acordes al tiempo y presupuesto con el que se cuenten. No debemos sobredimensionar los problemas sino optimizar de la mejor manera los recursos con los que contemos.

 

Aplicaciones del DT

El DT suele ser utilizado en universidades y startups como generador de ideas innovadoras entre estudiantes de ingenería industrial, aunque como ya adelantaba al principio del post, es aplicable a cualquier ámbito de nuestra economía donde el usuario deba ser el centro de la estrategia.

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